martes, 10 de junio de 2014

Matices.


Hay tantos matices de los que hablar que ni llenando el océano de botellas con explicaciones de cómo hemos llegado hasta aquí serviría. Botellas a la deriva entre las que iríamos recomponiendo a trozos una historia que desde el principio siempre estuvo incompleta. Creo que nos seguimos debiendo una conversación. Aunque sea la última. Aunque duela. Porque es la única manera de que algún día puedan llegar a cicatrizarse las heridas.

Faltan palabras y sobran reproches. Faltan besos con los que calmar la sed. Abrazos que abrigaran en las eternas solitarias noches. Sonrisas con las que alumbrar el camino a recorrer cuando estuviéramos sumidos en la más inquietante oscuridad. Faltarían recuerdos para que cuando hubiera marea alta sirvieran de salvavidas.  Para aquellos días de niebla en los que no podamos ver más allá de nuestras narices hicieran de faro luminoso para continuar adelante.

Faltaríamos que hubiéramos decidido apostar por un nosotros en común. Manteniendo nuestra independencia. Valorando nuestros riesgos. Y completándonos. Porque las aventuras siempre deberían sumar, nunca restar. Hubiéramos tenido que aprovechar cada oportunidad de gritarnos a los ojos cuanto miedo sentimos por querernos sin medida. Sin control. Sin entender el porque de la situación.


Porque amar es guiarnos constantemente en la dirección de nuestros sueños individuales creando futuros en común. Sobran excusas y faltan caricias. Faltan maletas desechas tras recorrer destinos excitantemente inciertos. Por faltar faltaría el principio de una historia  a la que le sigo buscando una lógica. Sin entender que no hay final posible para aquello por lo que un día decidimos no arriesgar.

Lorena Burcat.

lunes, 9 de junio de 2014

Del negro sale la luz.


La confusión es una constante vital. A veces hay situaciones que nos desbordan. Detalles minúsculos que acaban siendo murallas infranqueables. Sentimientos contradictorios que no sabemos digerir. Y aunque el dolor  haga acto de presencia hemos de ir un poco más allá.

De nada sirve seguir amargado porque una situación que nos gustaría que fuera no es. Bueno, si sirve de algo, de continuar igual. Solo depende de nosotros que la realidad cambie. Solo nuestra actitud puede determinar nuestra altitud.

No podemos continuar obcecados con que algo es imposible, porque lo único que estamos haciendo es atraer esa versión hacia nosotros. No es fácil cuando te sientes débil y hundido. Pero la única manera de salir del pozo es queriendo salir de él.


Porque del negro sale la luz.

Lorena Burcat.

viernes, 6 de junio de 2014

J.J.



Hay días especiales. Hay días que cuentan más que otros. Hay días dobles. Hay días que la distancia se hace un poco más cuesta arriba. Y hoy, es vuestro día.

Hay mucho que celebrar. Cada victoria, cada tropiezo, cada final y cada vez que una aventura empieza de nuevo. Hoy yo celebro el teneros. El poder agradecer compartir con vosotras cada pedacito de experiencia. Contar con vosotras para seguir avanzando. Agradezco que un día os encontrara y que gracias a aquellas fortuitas apariciones hoy sea un poco más sabia gracias a vuestras enseñanzas.

Sois especiales. Diferentes. Y eso es lo mejor que le puede pasar a uno. Porque ser el mejor no siempre es posible. Pero ser únicas es invariable. Insuperable. Me encanta la determinación de una, la fuerza y el poder de lucha. Las ganas de comerse el mundo y el no permitir que el mundo se te coma. Eres entrega y coraje. De la otra me apasiona la inocencia, la dulzura. Como le brillan los ojos cuando habla. Me fascina la manera tan bella que tiene de ver el mundo. Como si cada vez fuese la primera.

Ambas me aportáis un cóctel explosivo. Una combinación arriesgada y realmente indestructible. En momentos así me gustaría estar cerca para abrazaros y deciros en persona todo lo que valéis. Debéis creeros las grandes mujeres que sois.

Nos vemos en una semana. Exactamente en nueve días. Disfrutad de esta nueva etapa. Hoy es vuestro día. Brindo por vosotras y porque consigáis aquello que os ilusione y os haga despertaros con una sonrisa perpetua. Felices 23.

Os quiero,


Lorena Burriel Catalán. 

jueves, 5 de junio de 2014

Ayuda.


Duele ver como alguien tan valiosos se autodestruye. Como vivimos obcecados sin querer ver la realidad. Sin querer constatar que podemos. Que ante las adversidades se puede luchar. Vencer.

Siempre había visto a Daniel jugando a ser un caballero medieval. Un apuesto galán que había de salvar a la dama en apuros. Luchar contra dragones y gigantes. Cruzar océanos. Escalar montañas afiladas. Agunatar la respiración en el filo del abismo, porque un simple mal gesto, pisar en falso podía suponer el fin de aquella aventura rocambolesca.

Pasaba horas imaginando mil maneras de rescatar a los necesitados. De devolver lo suyo al pueblo. Era zorro viejo, astuto. Ingenioso y carismático. Todo eso con tan solo ocho años. Su mejor aliada era una espada de cartón. Con ella conseguía subyugar a cualquier malvado.

El niño creció. La inocencia se desvaneció y la vida empezó a tomar otro sentido. Siempre tenemos que tomar decisiones. Elegir entre distintos caminos de dudoso final. El miedo nos acecha. Las dudas son nuestras fieles compañeras. Y es en momentos como estos en el que nos hemos de dejar llevar y guiarnos por nuestra intuición.

La sociedad afecta en gran parte a las decisiones que tomamos. Pero la responsabilidad es absolutamente nuestra. Culpar a ajenos por errores propios no ayuda a solventar situaciones ni reparar conciencias agrietadas.

Por suerte, siempre existe una mano amiga. Alguien que nos hace de Pepito grillo. Alguien que se preocupa y se desvive porque encontremos nuestros propios sueños, porque nos ilusionemos. Alguien que desea con todas sus fuerzas que algún día encontremos nuestro propio camino a recorrer. Y que , aunque sepamos de antemano que las dificultades llegaran, aceptemos y hagamos nuestros cada paso dado. Determinación, coraje y corazón. Esos son los fieles compañeros que deberían estar con nosotros elijamos lo que elijamos.

Porque aunque tengamos gente que nos quiera ayudar. Si nosotros no estamos dispuestos a ayudarnos, nada de lo anterior puede ocurrir.

La energía se empieza a agotar, la fuerza flaquea. Duele ver a quien quieres no quererse. Pero a pesar de todo, aquí estoy. No se si es lo correcto, o lo efectivo. Pero es lo que siento. Por eso si decides despertar y empezar a luchar,  grita. Estaré siempre a tu lado ayudándote a encontrar los sueños olvidados.

Lorena Burcat.

miércoles, 4 de junio de 2014

Felicitats petita.


A veces la vida te brinda oportunidades fascinantes, maravillosas. Hay camino que jamás crearías que recorrerías. Personas que solo es posible conocer por casualidad. Cuando el destino se cruza solo debemos dejarnos llevar. Sin duda hay sorpresas por las que vale correr el riesgo.

Hace unas cuantas noche viejas conocí a una mujer, con todas las letras, que marco la diferencia. Carismática, divertida y especial .Muy especial. Luchadora. No le gusta nada más que un reto al que superar. Luchar por sus ideales, por aquello en lo que verdaderamente cree, por aquellos que quiere.

Viajar siempre se te ha dado bien. Fugarte y descubrir nuevos mundos, nuevas culturas. Empaparte de gente que pongan la guinda al pastel. Experiencias  no te faltan. Y aquello de que siempre hay que tener más proyectos que recuerdos es una máxima en ti. 

Siempre que pienso en nosotras me vienen a la mente ciertos momentos. Cosas que llevo grabadas a fuego en la piel.



 Como niñas ilusionadas volando por las calles de Barcelona.


 Redescubrirnos en cada esquina de ciudades inesperadas.


Soñar desde las alturas. Y luchar por nuestros sueños hasta alcanzarlos.


 Confidencias a media tarde.


Somos exquisitas en los pequeños detalles. Porque hasta lo más ínfimo cuenta.


Reírnos de las adversidades y abrazar a la vida. Cada día es único.


Vivir como si fuéramos protagonistas de una película de los sesenta. Me pido Desayuno con diamantes.



Y enamorarnos de la música. Cada noche de verano. Nos debemos una en "Espai Barroc". Para la próxima, seguro. 

Siempre te he considerado parte de mi. A pesar de la distancia. Hay mucho por vivir, por cumplir. Tantos recuerdos que me acompañan que no podría olvidarme en un día tan especial para ti. Sabes que siempre tendrás las puertas de mi casa y de mi corazón abiertas de par en par.

                            T'estimu petita. Feliços 22. 


Lorena Burcat.

martes, 3 de junio de 2014

El intermedio.


El punto justo entre los dos sería rozar la perfección. Mediar el corazón y la pasión. Equilibrar la balanza entre la lujuria y la razón. Buscar la manera más factible de no perder.

Me quedaría con tu locura, con tu desenfreno. Con tus habilidosas manos. Con tu intrépida lengua. Con tus noches sin planificar. Con los amaneceres en lugares de nombres impronunciables. El riesgo y la adrenalina. Que el tiempo se detuviera al entrar en contacto nuestra piel. Vivir a contrarreloj por no perder ni un orgasmo. Faltarnos a mordiscos. Continuar doblando esquinas, porque tenemos todo el mundo por conquistar. Recorrer el filo del acantilado rozando el vacío con la yema de los dedos. Puro desafío. Tu carácter. Como logras domar la fiera con solo una mirada. El control del descontrol. De ti, lo mejor, tu lado malo.

De él rescataría la inocencia. La pulcritud y la tranquilidad. Franqueza y comunicación. La seguridad que tanto me reconforta. La estabilidad de un mañana. Las cenas con un buen vino. Los paseos por la playa. Los abrazos que me protegen de la oscuridad. Los besos que me transportan a los brazos de Morfeo. Invertir.Invertir horas recorriendo el mundo a través de los clásicos del cine. Acariciarnos a distancia. Recuperarnos entre líneas. Avasallarnos a detalles. De él, lo mejor, su lado bueno.

Con uno la nevera estaría vacía, pero lo compensaríamos comiéndonos mutuamente. Hasta saciarnos. Con el otro la mente estaría repleta y la cama fría. Encontrar el punto medio sería lo conveniente. Arriesgar sobre seguro. Pero, ¿Qué gracia tendría el juego?

Llegará el momento. Quizás no sea hoy ni mañana. Pero llegará el día en que tenga que decidir. Decidir qué lado de la balanza pesa más. Y sé que voy a salir perdiendo. Elija a quien elija. Porque enfrentar lo mejor de cada uno solo puede sacar lo peor de mí.

Por eso estoy intentando vivir. Sentir. Dejarme llevar por la intuición. Porque hay momentos en que las listas no sirven para decantar la balanza. Lo único que pueden hacer es acabar rompiéndola. Porque quizás contigo llegué la estabilidad sin perder la magia. Quizás con el acabamos siendo pasionales sin perder la sensatez.


En la vida existen  tantas posibilidades que la única manera de averiguar cuál es la mejor opción es escoger  una y buscar el punto intermedio hasta encontrarnos. 

Lorena Burcat.

lunes, 2 de junio de 2014

Forzando el destino.


Siento que estoy forzando el destino. Que estoy construyendo un puente entre arenas movediza. Que aunque había una señal de peligro estoy haciendo caso omiso. Esto no puede acabar bien.

Dicen que lo que no acaba bien no acaba nunca. Quizás ayer llegara nuestro punto y aparte. Nuestro punto de inflexión. El momento de reconocer que la broma ya no da para más.

Soy la primera en asegurar que quien no arriesga no gana. Pero contigo apostar es perder incluso antes de mirar las cartas. Y no porque no nos podamos conocer, sino porque en el proceso de llegar hasta ti, me estoy perdiendo a mí.

Se supone que todo ha de ser natural. Que todo ha de fluir. Que ya llegará el momento de conocernos, de reconocernos con los ojos cerrados, de encontrarnos entre los pliegues de la piel, de olvidarnos en olores que no nos provoquen nostalgia. Debería llegar el día en el que asumiéramos que fuimos una bonita etapa. Peculiar, pero inolvidable. Que lo recorrido, lo aprendido siempre suma en el equipaje que nos acompaña en el intenso viaje en el que se ha convertido la vida. Quizás seríamos una aventura corta, quizás no. El tiempo es tan relativo como la belleza.

Hay tantos quizases que debería estar dejando a la improvisación, al mañana. Sorprenderme con cada anécdota de tu infancia. Adaptándome a las manías que te hacen tan peculiar e irresistible. Aprendiendo cada tatuaje que marca tu recorrido y nunca dejar de maravillarme del efecto de tu piel contra la mía. Nadar a contracorriente, coronar el Everest de tu cintura.

Ayer pisé el acelerador sin mirar atrás. Y aunque la adrenalina sigue haciendo su efecto cada vez soy más consciente de que quizás corrí demasiados riesgos al  jugar a los espías y descubrir tu identidad.

Era divertido que fueras el desconocido del autobús. El hombre más sexy que me hubiera podido encontrar en medio de la nada. Lo más opuesto a mi lista de peticiones. El único que hubieras podido saltarte todas los yo nunca hasta acabar conquistándome desde la distancia. Sin mediar palabra.

Creí que al descubrir quien eras el efecto que provocabas en mí se reduciría. Acabaría desapareciendo. Siempre fui una ilusa. Ahora es el momento de asumir que si te conozco en cinco días deberé desaprender lo descubierto. Será la única manera de poder tener una posibilidad. A veces por intentar controlar todo olvidamos que perdemos lo esencial. La naturalidad.


Si ha de ser, será. Fluiremos, disfrutaremos. Aprenderé que el momento está para vivirlo, para aprovecharlo. Si ha de ser y es entenderé que el miedo a lo desconocido no se reduce forzando las cuerdas. Porque si nos hemos de encontrar, lo haremos. Y si no, fue entretenido jugar a descubrir el devenir de tus apellidos. 

Lorena Burcat.