lunes, 20 de octubre de 2014

Otoño


Empieza una temporada de cambio. Las hojas caen de los árboles para dar paso a unas nuevas hojas que crecerán dentro de un tiempo atrayendo las miradas con sus vivaces colores. De mientras las hojas secas que empiezan a cubrir el suelo con un manto de colores amarillentos me inspiran a verdades.

La verdad de historias ficticias que durante la temporada del verano no nos atrevimos a confesar. Un otoño que llega tardío trayéndonos dolores de cabezas. Haciéndonos escupir sinceridad como si retenerla en nuestro interior empezáramos a arder.

Me gustas. Era tan sencillo que fui incapaz de decírtelo. Me dolía el orgullo que fuese la primera en rendirme. En pedirte una nueva oportunidad tras ese fatídico domingo de malentendidos absurdos.


Siento que esto no debe ser el final. No puede acabar todo tan repentinamente. Nuestra historia fue demasiado de película de Hollywood como para que acabe siendo el guion de una serie B. Con el otoño todo muda de color. El ambiente rejuvenece y el frío empieza a hacernos entender el calor del hogar. Sea como sea solo clamo para que esta nueva estación me de la señal que ando buscando para saber si esta aventura tiene continuación o hace tiempo firmamos el punto y final.

Lorena Burcat.

viernes, 17 de octubre de 2014

Peter pan



El sol empieza a hacer su aparición mientras la luna despide su función nocturna hasta el próximo atardecer  cuando vuelva a saludarnos dándonos la bienvenida a nuestro tiempo de mentiras y falsas expectativas.

Somos de los que recreamos farsas absurdas. Corremos inconscientes mientras desnudamos sin pensar en el mañana nuestras almas carentes de virtudes. Olvidamos los pasos despreocupados que hemos dado trazando un camino de manipulaciones virtuales hasta acabar arrodillándonos ante el altar de figuras ilustres. Despreocupados reanudamos escenas de amor carnal implícito ocultando nuestras creencias por miedo al que al hablarnos mirándonos a los ojos pueda revelar algún sentimiento que pretendemos acabar anulando por no parecer que somos cuerpos frágiles que se mueven por impulsos eléctricos.

Los días en los que parecíamos perros buscando cobijo entre brazos inertes van llegando a su fin. Y no sé si eso me gusta. Realmente me asusta que cada vez se acerque más el momento donde colocarnos ante el gran espejo y ver reflejados nuestros días de vino, rosas y espinas. Valorar nuestros actos. Juzgar nuestras elecciones tal y como un día nosotros decidimos juzgar a los otros mediante primeras impresiones.


Tenemos sobrevalorado el tiempo que destinamos a permanecer juntos, que no unidos. Sé que es mi fallo permanecer junto a ti sin querer reconocer que más pronto que tarde desaparecerás y volveré a quedarme sin nada, como casi siempre. Porque siempre olvido que las dudas que tengo contigo no son infundadas por no querer dormir con la felicidad. Debería empezar a reconocer que no habrá un mañana juntos. Porque necesito seguir avanzando y tú te prometiste que serias por siempre Peter pan.

Lorena Burcat.

jueves, 16 de octubre de 2014

Pasos de gigantes.


Hay días que suponen un antes y un después. Cambios imprevistos que hacen que nos demos cuenta del valor real de tener personas que nos apoyan y nos valoran. Saber que el camino se puede volver tosco y peligroso pero siempre habrá alguien dispuesto a darte la mano y a ayudarte a continuar.

Hoy es de esos días que aparentemente todo esta genial, pero en el fondo necesitas un abrazo, aunque sea a distancia, y que te digan que todo va a salir bien. Pero todo saldrá bien a expensas de nuestro trabajo, ilusión y pasión. Creer que lo valemos es el primer paso para conseguir aquello que nos propongamos,  pero las oportunidades no vendrán a llamar a nuestra puerta por muy idóneos que seamos para ellas.

Hay que ser capaz de crear nuestras propias oportunidades. Ser los constructores de nuestro propio camino de baldosas amarillas hasta llegar al destino preestablecido. No debe ser fácil, yo apenas estoy empezando a trazar el recorrido, pero es fundamental para llegar. Seguramente durante el trayecto viviremos aventuras extraordinarias que poco podíamos imaginar y permitirán que nuestros planes cambien ligera o drásticamente pero eso es lo que hace realmente interesante la vida.

Hemos de abrazarnos a la idea del punto final y trazar el recorrido entre los puntos que son necesarios ir uniendo hasta conseguirlo. Puede parecer un mundo pero en el fondo todo es empezar. Proponernos conseguirlo e ir a por ello. Si nos damos la oportunidad de intentarlo veremos cómo sin darnos cuenta avanzamos a pasos agigantados hasta conseguir nuestros sueños.


Pero lo fundamental, aquello que no podemos olvidar bajo ninguna circunstancia lo más importante es lo que aprendemos durante el camino para poder acabar construyendo un nuevo principio cuando lleguemos a la meta. 


Lorena Burcat.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Superhéroes


Unas palabras de más pueden provocar que tu teoría conspiratoria sobre los hombres se reduzca a nada. Pocas cosas me fascinan más en la vida que tener conversaciones que me hagan replantear afirmaciones que daba por sentenciadas.

Soy de las que creo que no existe la persona idónea, todo depende del momento y del contexto. La pareja perfecta se crea basándonos en las imperfecciones que lejos de alejarnos nos fortalecen como futuro en común. Seguro que sería más sencillo si naciéramos con un número determinado y todo el trabajo que habríamos que hacer es encontrar el otro igual. Aunque es igual de cierto que entonces haríamos desaparece el poder de la seducción, los pasos previos, los nervios incipientes de las emociones que florecen.

Nos empeñamos en que la pareja perfecta existe. Un caballero de brillante armadura, un príncipe azul que no destiña al tercer lavado. Aquel capaz de hacernos comprender la relativización del tiempo y el espacio. Alguien que nos conquiste desde el respeto, la comprensión y la tolerancia. Que realmente eso debería ser la base de cualquier relación. Pero preferimos centrarnos en hallar la formula exacta para que el héroe del cuento aparezca a rescatarnos cuando ni nosotros mismos sabíamos que necesitábamos alguien que nos proteja y nos diga que todo va a salir ver. Quizás parte del problema reside en que no somos capaces de comprender que lo que buscamos puede estar más cerca de lo que pensamos.


Porque al final los superhéroes no son más que simples mortales dispuestos a hacer cualquier cosa por amor.

Lorena Burcat.

martes, 14 de octubre de 2014

TOCAR FONDO


Hay días que necesito caminar descalza por el filo del acantilado. Mirar hacia el infinito y que el vértigo se apodere de mis sentidos. Despeinarme. Sentir el viento helado refrescarme las ideas. Perderme en el horizonte.

Supongo que eres la única referencia que tengo a la que me puedo aferrar para resolver mis dudas. Mis huecos en blanco. Te has convertido en mi examen de verdadero o falso. Aprender o recaer. Una única opción de vivir aquello que hace tanto que deseo. Una única oportunidad que acaba de fraguar una brecha irreparable. Una fractura en la lista de deseo irreemplazable.


Cuando sientes que tocas fondo crees que es el final. Que después de ti ya no hay nada más. Pero en la vida cuando te hundes pasa como cuando te lanzas a la piscina. Al principio te angustias por no saber cómo volver a la superficie. Caes y caes. Te dejas llevar hasta que tocas fondo. Y cuando crees que no puedes más, que no habrá otro igual, en ese preciso instante te das cuenta que lo único posible a partir de ahora es propulsarnos hasta resurgir.

Lorena Burcat. 

lunes, 13 de octubre de 2014

(IM)POSIBLE


Es importante saber que todo es posible.

Es vital tener un PLAN. En mayúsculas. Recordarnos cada día que queremos, porque. A veces el camino es un tanto largo o costoso y se nos puede olvidar la razón del porque todo ese esfuerzo. Dejemos por escrito nuestros sueños. En el momento en que creamos que es improbable podremos hacer frente a nuestros miedos y encontrar la respuesta. Porque, muchas veces, el problema reside en que no sabemos hacer las preguntas exactas. Acertar en la ecuación que debemos aplicar puede solventar algún que otro conflicto que tengamos pendiente.

Muchas veces he escuchado que para ganar hay que sufrir. “No pain, no gain”. Creo que andamos un tanto equivocados.  Quizás es necesario mirar con perspectiva nuestra trayectoria y replantearnos con que queremos llenar los huecos en blanco. Invertir en conocernos. Entender como hemos llegado hasta aquí, y sobretodo que necesitamos hacer para conseguir alcanzar nuestra próxima meta. A veces nos obcecamos en llegar el final y no nos permitimos disfrutar el trayecto. Hacer un alto en el camino y dejarnos llevar.

Para vencer hay que crecer.


Lorena Burcat.

viernes, 10 de octubre de 2014

Deudas infinitas.


Supongo que siempre te lo deberé. De una forma u otra me permitiste vivir una historia que hasta entonces solo me había atrevido a soñar. Me diste un billete de ida a lo desconocido. Abriste mi apetito de lo prohibido. Me descubriste la verdadera sensación de querer descubrir que sucederá hasta llegar a mañana.

El problema es que estaba tan emocionada que no me pare a leer la letra pequeña de nuestro contrato verbal. No fui consciente de que el billete de regreso lo debía abonar yo. Tampoco supe ver el alto precio que iba a pagar por despegarme de tus brazos, olvidarme de tus caricias y hacer caso omiso a mis ganas locas de perderme al sur de tu ombligo. Créeme que ambas cosas sigo abonando su coste total a base de lágrimas, suspiro enlatados y noches de insomnio perturbador.

Siempre me advirtieron que si un día me daba por dar portazo a una historia previsiblemente de amor fuese consciente de que si me apetecía regresar quizás la puerta no se abriera o directamente hubiera desaparecido, y con ella cualquier ínfima oportunidad de contarte la verdad.

Verdad que ni yo a estas alturas he sabido encontrar.

Aun no se el propósito de querer regresar al punto inicial donde me di por vencida hace dos meses. Quiero creer que es para saldar la deuda. Aunque ignorándome en el momento que más vulnerable era creo que puedes darte por más que pagado. Por si acaso no es suficiente y nos encontramos en otra vida para compensar lo debido estaré esperando con un café en una mano y un par de buenas razones en la otra.


Lorena Burcat.